¡Severo golpe a la ciencia!

La ciencia está de luto. Manuel Elkin Patarroyo, padre de las vacunas sintéticas, fallece por complicaciones pulmonares.
El jueves amaneció con una noticia que conmociona a Colombia y al mundo científico: el fallecimiento de Manuel Elkin Patarroyo, el inmunólogo y patólogo colombiano que marcó un antes y un después en la medicina al convertirse en el pionero global de las vacunas sintéticas. Según el parte médico, el científico falleció por complicaciones pulmonares que venía enfrentando en los últimos meses.
Un genio adelantado a su tiempo Patarroyo, nacido en Ataco, Tolima, revolucionó la ciencia con su trabajo sobre la vacuna contra la malaria, un hito que lo colocó como una figura de renombre internacional. Su investigación no solo abrió puertas en la inmunología, sino que también consolidó a Colombia como un referente científico en medio de un panorama adverso.
Nos deja un pionero Amigos, colegas y discípulos recuerdan a Patarroyo como un visionario incansable. “Su mente nunca dejó de buscar soluciones para salvar vidas”, expresó uno de sus colegas. Para el país, su partida significa el adiós a uno de los más grandes exponentes de la ciencia que, a pesar de las controversias y desafíos, nunca dejó de luchar por un mundo más saludable.
Un legado inmortal Más allá de las fronteras, Patarroyo deja un ejemplo de resiliencia y dedicación, demostrando que desde cualquier rincón del planeta es posible cambiar el rumbo de la humanidad. Manuel Elkin Patarroyo se va físicamente, pero su impacto y legado vivirán para siempre. Colombia pierde a uno de sus mayores tesoros científicos, pero su obra seguirá iluminando el camino para las generaciones futuras.
La Vox se une al homenaje a este héroe de la ciencia. ¿Qué más debería hacer el país para honrar el legado de Patarroyo?